Plantar tomates en verano puede ser un reto por la imprevisibilidad del granizo y el viento. Aunque por lo general son fáciles de cultivar y no exigen demasiado en cuanto a condiciones ambientales, el granizo y el viento pueden arruinar los resultados si no se controlan.
Cuando el granizo o los vientos fuertes golpean tus tomateras, pueden dañar mucho las flores, las hojas y los frutos, lo que provoca pérdidas importantes e incluso la muerte del cultivo.
Para evitar este escenario, en esta entrada repasamos varios métodos eficaces que puedes usar para proteger tus tomates del granizo y del viento. Si aplicas estas medidas, podrás proteger las plantas y aumentar las probabilidades de una buena cosecha en verano.
3 métodos para proteger los tomates del granizo
Según la definición meteorológica, el granizo se considera como cristales de hielo con un diámetro superior a 5 mm. Sin embargo, cuando las piedras superan los 2 cm, pueden causar daños significativos en cultivos como el tomate. En casos extremos, pueden alcanzar tamaños mucho mayores y provocar pérdidas severas en zonas agrícolas.
Por eso, al plantar tomates en verano conviene tomar precauciones. Por suerte, hay tres métodos que funcionan y que deberías considerar para que tus tomates sobrevivan a una granizada.
1. Usar coberturas
Puedes cubrir tus tomates para protegerlos del granizo. La idea es que el granizo no llegue a las plantas, y para eso hay distintos tipos de coberturas. Por ejemplo, puedes usar malla antigranizo para jardín, que suele ser muy duradera para proteger las hortalizas y es la opción más recomendada.

Ejemplo de malla antigranizo para huerto doméstico
Como alternativa, también puedes usar una opción más económica como la manta antiheladas para cubrir las tomateras. Puedes ponerla sobre plantas individuales o fijarla con piquetas alrededor del huerto para cubrir más superficie. Pero úsala solo como medida temporal, porque se utiliza sobre todo contra las heladas de invierno y no es la mejor opción para el calor del verano.

Manta antiheladas para tomates para protegerlos del granizo
Otra opción es clavar estacas en el suelo alrededor de la zona y colocar sábanas o sacos para crear una cubierta temporal sobre los tomates. Con estas coberturas, reducirás el daño del granizo.
2. Invernadero portátil
Si cuentas con más presupuesto y tienes muchas tomateras, un invernadero portátil transitable es una gran opción para proteger los tomates en verano. Al elegir el material de cobertura, es clave optar por PC (policarbonato), porque ofrece mejor defensa frente al granizo que la mayoría de cubiertas de PE (polietileno) y PVC (cloruro de polivinilo).

Invernadero transitable EAGLE PEAK
Para reforzar la protección frente al granizo, añade una capa de malla de sombreo negra o blanca sobre el invernadero. Así controlas la luz y el calor y creas una barrera extra contra el granizo. Para que funcione al máximo, sujeta bien el invernadero y la malla con las fijaciones adecuadas.
3. Construir refugios
Si tienes tiempo y te gustan los proyectos manualidades, puedes construir un refugio a medida para tus tomates y proteger las plantas de forma manual. Con materiales como cartón, tableros de madera, malla de aluminio o telas, puedes crear un refugio temporal. Cuando pase el episodio de granizo, puedes retirarlo para que los tomates vuelvan a recibir sol.

Construir un refugio a medida para proteger del granizo
Prepara el refugio con antelación y revisa el pronóstico del tiempo para saber cuándo puede caer granizo. Así lo tendrás listo antes de que empiece.
4 métodos para proteger los tomates del viento
En verano, el cultivo de hortalizas se enfrenta a lluvias intensas y vientos fuertes. Por suerte, el tomate suele verse menos afectado que otras hortalizas. Aun así, los tomates maduros pueden sufrir algún daño. Para reducirlo, prueba los siguientes métodos.
1. Usar cortavientos
Para frenar los vientos fuertes, utiliza cortavientos. Tienes dos opciones: cortavientos naturales, como árboles, o cortavientos artificiales, como muros, que protegen las tomateras de la exposición directa al viento. Si tu huerto no tiene cortavientos naturales, valora comprar e instalar malla cortavientos de HDPE.

Malla cortavientos de HDPE INSONSHADE
2. Asegurar con soportes resistentes
Los tomates toleran mejor el mal tiempo que otras plantas. Pero si no están bien sujetos, pueden dañarse por la presión o por volcarse. Lo mejor es instalar tutores o fijaciones para que se mantengan estables con lluvias fuertes y viento. Así reduces el riesgo de que el clima afecte a las plantas.

Protección contra el viento para tomates – soporte resistente
3. Podar correctamente
La poda es clave para mantener las tomateras sanas. Poda a primera hora de la mañana o por la tarde, cuando hay poco viento. Usa herramientas bien afiladas para evitar daños y elige con cuidado los brotes que quieres quitar. Aun así, espera a que la planta alcance aproximadamente 30 cm de altura antes de empezar a podar.
4. Elegir variedades de tomate resistentes
La variedad de tomate que plantes influye mucho en la resistencia de tus plantas al viento. Por ejemplo, si eliges variedades determinadas, como “Patio Princess” o “Roma”, verás que son más compactas y resistentes que otras.
Deja espacio suficiente entre estas variedades para que desarrollen bien el follaje. También riega con regularidad para asegurar un crecimiento sano.
Otras cosas a tener en cuenta al plantar tomates en verano
A. Asegurar que el agua drene (buen drenaje)
Si las tomateras reciben demasiada agua, se acumula humedad en la zona de las raíces y se produce encharcamiento. Esto perjudica la salud de la planta y puede llegar a matarla.
Para evitarlo, crea un buen drenaje alrededor de la planta para que el exceso de agua pueda salir. Además, riega con moderación y, si es posible, usa bancales elevados para mejorar el drenaje.
B. Mantener a raya plagas y enfermedades (control de plagas y enfermedades)
Es común que las tomateras se vean afectadas por plagas y enfermedades, como pulgones que chupan la savia y deforman las hojas, mosca blanca que provoca amarilleo, orugas del tomate que se comen el follaje, etc.
Estas plagas y enfermedades pueden reducir la producción. Por eso, usa los tratamientos necesarios para controlar insectos y prevenir enfermedades. También retira las plantas infectadas y deja un buen espaciamiento al plantar para mejorar la circulación de aire.
C. Aportar nutrientes suficientes (nutrición)
La forma en que alimentas tus tomateras influye en su protección y en la cantidad de frutos que obtienes. Debes fertilizarlas al plantar, antes de que empiecen a florecer, y otra vez cuando aparezcan los frutos. Puedes usar estiércol curado o compost. Como alternativa, elige un fertilizante con nitrógeno equilibrado y buen aporte de fósforo (P).
Conclusión
Para cualquier agricultor, mantener las tomateras sanas y protegidas es clave para la cosecha. En esta entrada hemos visto varios métodos para proteger los tomates del granizo y del viento en verano. También hemos señalado otros factores a tener en cuenta para mantener las plantas sanas y seguras. Con suerte, ahora tienes claro cómo proteger tus tomates en verano.